16 septiembre, 2010

quiero tus sonrisas, tus besos y tus te quieros ;

Quizás cuando menos te lo esperas ella te llama a tu puerta, y cuando entra en tu vida…salta por la ventana.
Salta en esos instantes de soledad, cuando te da por pensar en lo malo, sin acordarte de lo maravilloso que es el pensamiento contrario.
Salta tras estar todo el día junto a las personas o persona que mas quieres, llegar a casa y darte cuenta de que por muy especial que fuera el momento…nunca mas lo volverás a vivir.
Salta incluso sin darte cuenta, sin darte tiempo a disfrutar de ella.
Salta una y otra vez…pero cuando esta quieta, cuando te saca una sonrisa tonta, cuando te ayuda a tirar hacia delante, cuando disfrutas de ella… Ahí es cuando de verdad no te importa que se vaya, porque sabes que por algún motivo sin explicación, ella te volverá a llamar y tú volverás a dejarla pasar, así te sentirás bien.

Porque la felicidad es así de caprichosa, elige el momento y el lugar preciso.

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